¿Cuál es nuestra responsabilidad frente a hechos como este?
A veces pensamos que en asuntos como el de la despenalización del aborto en la Ciudad de México y ahora en el resto del país es una causa perdida en la que no podemos hacer cosa alguna o en la que no tenemos responsabilidad. Pero, ¿Será así?
El problema es que sí tenemos una responsabilidad importante en el asunto; en primer lugar, porque en la palabra de Dios el apóstol Pablo le escribió a su discípulo Timoteo, refiriéndose a la manera de comportarse en la Iglesia, que esta es columna y baluarte de la verdad; o sea que nuestro comportamiento como parte de esa misma Iglesia debe ser en favor de sostener y defender la verdad, somos la luz del mundo, los que deben marcar la pauta a seguir en cuanto a los principios y valores en los que se debe mover una sociedad.
Pero además, e independientemente de eso, por si aún no nos ponemos el saco. También está escrito que cuando alguien era muerto cerca de alguna ciudad (ni siquiera en la ciudad misma) y no sabían cómo había muerto, los ancianos de esta debían juntarse y alegar su incapacidad para juzgar el caso y su inculpabilidad en el asunto: "Nuestras manos no han derramado esta sangre, ni nuestros ojos lo han visto. 8-Perdona a tu pueblo Israel, al cual redimiste, oh Jehová; y no culpes de sangre inocente a tu pueblo Israel. Y la sangre les será perdonada. 9-Y tú quitarás la culpa de la sangre inocente de en medio de ti, cuando hicieres lo que es recto ante los ojos de Jehová..." (Reina Valera Revisada 1960 Deuteronomio 21:7)
El problema aquí, es que nosotros sí lo hemos visto, o por lo menos lo hemos oído, nos hemos enterado y, muchas veces, no hemos hecho cosa alguna. ¿Cómo vamos a quitarnos y a quitar de la ciudad la culpa de toda esa sangre inocente derramada por hombres y mujeres que, no sólo quedan impunes, sino que están apoyados por el mismo gobierno, los ancianos del Estado.
No es que quiera cargar a nadie de culpas sin opción, sino que pretendo moverte las entrañas para que no sea que en un futuro Dios nos demande nuestra indiferencia. ¿Será que hay algo que nosotros podamos hacer?
A veces pensamos que en asuntos como el de la despenalización del aborto en la Ciudad de México y ahora en el resto del país es una causa perdida en la que no podemos hacer cosa alguna o en la que no tenemos responsabilidad. Pero, ¿Será así?
Pero además, e independientemente de eso, por si aún no nos ponemos el saco. También está escrito que cuando alguien era muerto cerca de alguna ciudad (ni siquiera en la ciudad misma) y no sabían cómo había muerto, los ancianos de esta debían juntarse y alegar su incapacidad para juzgar el caso y su inculpabilidad en el asunto: "Nuestras manos no han derramado esta sangre, ni nuestros ojos lo han visto. 8-Perdona a tu pueblo Israel, al cual redimiste, oh Jehová; y no culpes de sangre inocente a tu pueblo Israel. Y la sangre les será perdonada. 9-Y tú quitarás la culpa de la sangre inocente de en medio de ti, cuando hicieres lo que es recto ante los ojos de Jehová..." (Reina Valera Revisada 1960 Deuteronomio 21:7)
El problema aquí, es que nosotros sí lo hemos visto, o por lo menos lo hemos oído, nos hemos enterado y, muchas veces, no hemos hecho cosa alguna. ¿Cómo vamos a quitarnos y a quitar de la ciudad la culpa de toda esa sangre inocente derramada por hombres y mujeres que, no sólo quedan impunes, sino que están apoyados por el mismo gobierno, los ancianos del Estado.
No es que quiera cargar a nadie de culpas sin opción, sino que pretendo moverte las entrañas para que no sea que en un futuro Dios nos demande nuestra indiferencia. ¿Será que hay algo que nosotros podamos hacer?
